Continua.

 

 

 

En otras palabras, se convertirá en una gigante roja -- una estrella vieja e hinchada que rápidamente va llegando al final de su vida.

Al expandirse el rojo Sol gigante, la fuerza gravitacional sobre sus capas externas será menos fuerte. La radiación de la estrella empujará el gas hacia el espacio, formando una "burbuja" caliente y colorida conocida como una nebulosa planetaria alrededor de la estrella moribunda. Energía del núcleo del Sol iluminará la burbuja como un foco celeste de luz hasta que el gas se disperse y la burbuja se pierda de vista.

Al moverse hacia el espacio este gas, sembrará las semillas de nuevas estrellas y planetas a través de nuestra vecindad celeste.

Cuando nuestro Sol muera, no solo producirá un gran espectáculo, sino que también esparcirá la materia prima para la creación de nuevas estrellas, nuevos planetas -- y tal vez vida -- a lo largo de nuestro extremo de la Vía Láctea.