G    E    N      T     E

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Otro problema que presentaba la hipótesis de Gamow y que aún sigue siendo un tema permeable en la actualidad, pese a que en el pasado ya fue soslayada, es la que tiene que ver con la edad del universo. Aparece este problema cuando la expansión observada del universo fue utilizada para estimar la cantidad de tiempo que había transcurrido desde el momento de la creación. La edad a la cual se concluía era significativamente inferior a la que se había logrado establecer por los geólogos para la Tierra haciendo uso de los isótopos de plomo para datar las rocas. Las observaciones de la época mostraban una edad de aproximadamente 1.800 millones de años para del universo y de 4.000 millones de años de edad para la Tierra; o sea, toda una singularidad.

En abril de 1992, y por todo el mundo, los periódicos y revistas se entusiasmaron por un reciente descubrimiento de unas oscilacionesde temperatura en las profundidades del espacio, que según se ha afirmado en grandes titulares demuestran la idea de un Big Bang. Botón de muestra son los titulares de La Vanguardia de Barcelona, que titulaba La NASA obtiene pruebas de la creación del universo (25 abril 1992), y el más moderado titular de El Periódico, de la misma fecha: Un satélite descubre el posible origen del universo. De hecho, se podría decir que los medios seculares, en varios casos, han seguido esta información de una forma que sólo podría calificarse de fervor religioso: Así lo presentaba la revista Tiempo (11 mayo 1992): El descubrimiento que apasiona al mundo, y añaden: La teoría nacida en 1920 según la cual todo el Universo procede de la explosión inicial de un punto microscópico (Big Bang) ha dejado de ser una teoría: el satélite americano COBE acaba de hallar el eslabón perdido que prueba que fue así como nació cuanto hoy existe.

Casi todos los artículos acerca del tema mencionaban a Dios. O bien ahora Dios ya no era necesario, o bien el mismo Big Bang era Dios. Un diario inglés dijo, acerca de esta supuesta evidencia: Ha hecho estallar los últimos vestigios de necesidad de un Ser Supremo para explicar cómo se hizo el universo. ... Dios está de más. Ahora la ciencia realmente "no necesita de esta teoría".

Muchos teólogos se batieron en retirada otra vez a su idea del dios de los huecos diciendo que como nadie sabemos quien encendió la mecha, que debe haber sido Dios. Un científico dijo que el descubrimiento había sido como ver a Dios. Otro lo llamó el Santo Grial. Algunos cristianos dijeron que ahora hemos de creer que el Big Bang fue la forma en que Dios creó el universo.

Sin embargo, debería ser evidente que esto es muy diferente de lo que Dios ha revelado acerca del origen de todas las cosas en Su Palabra a la humanidad. No sólo está errado el orden de los acontecimientos, sino que además el Big Banges una manera puramente mecanicista de explicar cómo el universo se hizo a sí mismo sin ninguna creación milagrosa.

Pero, ¿qué es lo que realmente se observó?

Ante todo hemos de comprender un poco acerca de la supuesta evidencia en favor del Big Bang. El gran público puede no saber que hasta la fecha el Big Bang ha sido sólo un montón de especulaciones basadas sólo en tres datos observacionales, y que los tres admiten explicaciones alternativas.

Una de estas evidencias es la radiación de microondas que proviene de todas direcciones. Esta radiación (la misma que emitiría cualquier cuerpo caliente) se interpreta como el eco o calor residual del gran estallido que dio comienzo a todas las cosas. En el pasado, la observación ha sido que esta radiación es sumamente uniforme, es igual venga de donde venga.

Sin embargo, debido a que se ha observado que el universo mismo era sumamente irregular (con grandes murallas de galaxias y grandes vacíos entre ellas), la cuestión es que si todo esto se originó debido al Big Bang, esta radiación de fondo debería ser asimismo irregular. En otras palabras, la temperatura de esta radiación debería ser irregular; debería haber puntos calientes y después fríos. Debido a que se observaba tanta uniformidad en la radiación, incluso los científicos seculares estaban diciendo que el concepto del Big Bang se encontraba con enormes problemas. La búsqueda en pos de una irregularidad en la radiación de fondo se hizo intensa.

Así, recientemente se comunicó a la prensa que el Big Bang había sido salvado porque nuevas mediciones mostraban las irregularidades que estaban buscando los adherentes del Big Bang. La prensa anunció al mundo que el Big Bang había quedado demostrado, y que Dios ahora estaba de más.

Pero, ¿qué es lo que realmente se observó? Las diferencias de temperatura que que han causado una tal reacción de adoración son de alrededor de 30 millonésimas de grado. Sin embargo, incluso estas diferencias puede que no sean reales.

En una conferencia creacionista en los Estados Unidos, recientemente, se levantó un hombre y dijo que pertenecía al equipo que había diseñado los instrumentos empleados para hacer estas mediciones, y que él podía afirmar categóricamente que ni siquiera tenían tanta sensibilidad. Esto ha sido confirmado en la revista Science del 1 de mayo de 1992 : las variaciones que se alegan están bien por debajo del nivel de ruido instrumental se han obtenido mediante métodos estadísticos que aún precisan que se comprueben de manera cuidadosa.

En este mismo artículo se da la opinión de George Smoot, el director del proyecto, en el sentido de que está más bien seguro de que el efecto que está viendo es real, pero añade que siempre hay probabilidad de que esté equivocado. Incluso si las mediciones son reales, Smoot admite que pueden tener otras causas, como el movimiento de nuestra galaxia a través de la radiación de fondo>>.

Treinta millonésimas de grado, incluso si fuesen una medición real, no son algo acerca de lo que entusiasmarse demasiado. Imaginemos explorando un azulejo con una sonda térmica. Incluso si toda la superficie parece al principio tener la misma temperatura, si se hace el instrumento más y más sensible, al final se encontrará que unas zonas son ligeramente más calientes o frías que otras, porque no existe nada perfectamente uniforme.

 

 

Incluso si las mediciones fuesen reales, la revista Nature (30 de marzo de 1992, llega a la conclusión de que todo lo que se puede decir es que son concordes con la doctrina del "Big Bang", y que causa una cierta alarma que los medios de comunicación hayan llamado a esto prueba de que "ahora conocemos" cómo comenzó el universo.

Es triste que muchos nunca leerán las revistas científicas para poder valorar las informaciones recibidas, y seguirán creyendo una falsedad en la que han sido adoctrinados por unos medios seculares hostiles a la Revelación bíblica.

La teoría del Big Bang también parece necesitar los conceptos asociados de inflación (una supuesta rápida expansión primigenia) y de materia oscura (la creencia de que más del 90 por ciento de la masa del universo está compuesta de una misteriosa sustancia, no observable y desconocida).

El mismo artículo en Nature dice también que ninguno de ambos conceptos tiene un verdadero apoyo independiente, fuera del marco cosmológico para el que fueron inventados. Prosigue indicando que los que presentan teorías alternativas al Big Bang podrán quizá apropiarse también de los nuevos datos como apoyo a sus teorías. Al leer esta evaluación serena y objetiva en una revista científica líder, se hace evidente que nadie se ha acercado siquiera a demostrar que haya habido un Big Bang

Las teorías científicas están siempre cambiando. Una teoría que parece ajustarse a algunas observaciones en una generación puede ser reemplazada por una perspectiva totalmente diferente que se ajusta igual a aquellas observaciones, o incluso mejor.